El Fondo de Moscú: Quizás el tesoro genealógico más inesperado del siglo
Durante más de cincuenta años, se creyó que una enorme colección de archivos policiales y militares franceses había desaparecido para siempre. Estos documentos, tomados durante el caos de la Segunda Guerra Mundial, siguieron un recorrido largo y misterioso: incautados por los nazis, capturados por los soviéticos, ocultos en repositorios secretos en Moscú y finalmente redescubiertos y devueltos a Francia a finales del siglo XX. Hoy, esta colección es conocida como el Fondo de Moscú y, para historiadores y genealogistas, se ha convertido en una de las recuperaciones documentales más extraordinarias de los tiempos modernos.
Written by Glenn Henskens
El Fondo de Moscú: Quizás el tesoro genealógico más inesperado del siglo
1. ¿Qué es exactamente el Fondo de Moscú?
En el corazón del Fondo de Moscú se encuentra el fichier central de la Dirección de la Sûreté Nationale, el servicio francés de inteligencia policial. Creado en 1934, este archivo centralizado reunió millones de expedientes sobre:
- Extranjeros residentes en Francia
- Militantes políticos
- Criminales y sospechosos
- Personas bajo vigilancia administrativa o judicial
En 1940, el archivo central de la Sûreté ocupaba unas 10.000 cajas, equivalentes a aproximadamente 2,5 kilómetros lineales de documentos. Este volumen se refiere únicamente a este archivo policial — el componente más extenso y conocido del actual Fondo de Moscú.
Entre los documentos se encuentran expedientes de identidad y residencia, solicitudes de visados y naturalizaciones, formularios antropométricos con fotografías y huellas dactilares, informes de vigilancia, decretos de expulsión o internamiento, correspondencia y registros relacionados con refugiados, apátridas, españoles exiliados de la Guerra Civil, migrantes de Europa del Este y muchas otras comunidades. Debido a que los alemanes se llevaron el archivo completo durante la guerra, el conjunto sobrevivió intacto, algo imposible bajo los procedimientos normales de conservación en Francia.
2. De París a Berlín y a Moscú: una odisea en tiempos de guerra
Cuando las tropas alemanas ocuparon París en junio de 1940, confiscaron todo el archivo de la Sûreté Nationale y lo trasladaron a varios centros bajo administración nazi, especialmente en Europa Central y del Este.
En 1945, con el avance del Ejército Rojo, enormes cantidades de materiales saqueados por los nazis fueron recuperados. Entre ellos estaban los archivos policiales y militares franceses incautados en 1940. Estos fueron enviados a depósitos soviéticos de alta seguridad en Moscú, a menudo descritos como archivos secretos situados bajo el Kremlin o dentro de instalaciones especiales de inteligencia.
Durante décadas, Francia ignoró por completo que estos documentos seguían existiendo. Los soviéticos inventariaron y utilizaron algunos expedientes con interés político, pero nunca hicieron pública la existencia del conjunto.
3. Ocultos durante 50 años: los archivos secretos de Moscú
Los archivos fueron conservados en un sistema clandestino de repositorios soviéticos, separados de los archivos estatales normales, sin acceso para investigadores e incluso inaccesibles para la mayoría de los archivistas.
Durante casi medio siglo:
- Francia creyó que los archivos habían sido destruidos.
- Los investigadores no tenían forma de consultarlos.
- Enteras categorías de documentación policial desaparecieron del paisaje histórico.
Paradójicamente, este secretismo garantizó su conservación. Si los archivos hubieran permanecido en Francia, muchos expedientes habrían sido destruidos siguiendo los procedimientos habituales de eliminación documental.
4. Redescubrimiento tras la Guerra Fría
Con la caída de la Unión Soviética, las negociaciones entre Francia y Rusia sacaron a la luz la existencia de este vasto patrimonio archivístico perdido. Dos grandes operaciones de restitución siguieron:
- Moscú I (1993–1994)
- Moscú II (1999–2001)
En total, Rusia devolvió unos 7 kilómetros lineales de archivos franceses. Esta cifra incluye todos los fondos combinados: archivos policiales, documentos administrativos, expedientes militares y otros conjuntos confiscados.
Dentro de este total, el archivo central de la Sûreté representaba aproximadamente 2,5 km, mientras que unos 3 km correspondían a los archivos militares enviados al Service historique de la Défense. El resto se componía de series más pequeñas de la Prefectura de Policía y otros servicios.
Tras su limpieza, estabilización y tratamiento archivístico, los documentos se abrieron al público en el año 2000, de acuerdo con el plazo estándar de 60 años para archivos policiales sensibles.
5. ¿Por qué es tan importante el Fondo de Moscú?
Para los historiadores, el Fondo de Moscú ofrece un panorama excepcionalmente completo de:
- Las prácticas policiales de la Tercera República
- La vigilancia de inmigrantes, activistas políticos y “indeseables”
- La gestión administrativa de refugiados entre guerras
- Los métodos de identificación y el uso temprano de datos antropométricos
- El control de extranjeros antes y durante el régimen de Vichy
Para los genealogistas, su valor es aún mayor. Numerosas familias con raíces en España, Polonia, Rusia, Alemania, Italia, los Balcanes, la diáspora judía o los movimientos antifascistas encuentran en estos expedientes fotografías, huellas dactilares, cuestionarios personales, órdenes de expulsión, informes policiales y correspondencia que a menudo constituyen las únicas huellas sobrevivientes de un antepasado.
No solo aparecen nombres célebres como Pablo Picasso; la mayoría de los expedientes documentan vidas ordinarias marcadas por la migración, el exilio y los cambios políticos del siglo XX temprano.
6. Cómo acceder al Fondo de Moscú hoy
Los archivos restituidos se conservan principalmente en:
- Archives nationales (Pierrefitte-sur-Seine)
- Archives de la Préfecture de Police de Paris
En colaboración con Geneanet, las listas alfabéticas conocidas como répertoires russes han sido digitalizadas e indexadas parcialmente, permitiendo búsquedas por nombre.
Los investigadores pueden:
- Consultar el índice en línea.
- Identificar el número de expediente.
- Solicitar el expediente físico en la sala de lectura.
Para muchas familias, este proceso revela la primera fotografía o documento conocido de un antepasado anterior a 1940.